El márketing que se ha hecho para la pelicula Baby Driver (Edgar Wright, 2017) sorprende por la cantidad de recursos que se han utilizado para vender una cinta que aparte de su reparto y su banda sonora, no tiene otros motivos por los que destacar. El joven actor Ansel Elgort, conocido por la trilogía Divergente (2014-2016) o la película romántica Bajo la misma estrella (Josh Boone, 2014), da vida a un joven que se gana la vida trabajando ilegalmente como conductor de ladrones y se caracteriza por no dejar de escuchar con sus auriculares una espectacular banda sonora que le ayuda a mejorar su conducción gracias al ritmo de la música.

Usando esa imagen de joven inocente que ya utilizó en sus anteriores films, Elgort tiene la oportunidad de aprovechar el protagonismo de un papel que destaca por encima del de actores como Jamie Foxx, Jon Hamm o Kevin Spacey —que sin tener unos grandes personajes con los que lucirse— quedan relevados a un segundo plano. Sin embargo, con lo que realmente disfruta el espectador es con la banda sonora que acompaña a la película y que rememora grandes éxitos de la música con grupos como The Foundations, The Commodores, T.Rex, Martha Reeves & The Vandellas o la propia Carla Thomas con su mítico ‘B-A-B-Y”, que si no fuese por la canción que también escuchamos de Simon & Garfunkel ‘Baby driver’ dudaríamos si el título de la película se hubiese visto influenciado por la canción de la reina de soul de Memphis.

Baby Driver es una mezcla entre 21 Black Jack (Robert Luketic, 2008), en la que Kevin Spacey también era el jefe de un diverso grupo de jóvenes que eran utilizados para ganar dinero sucio gracias a sus dotes en el juego, 60 segundos (Gone in 60 Seconds, Dominic Sena, 2000) con esa banda liderada por Nicolas Cage que con una gran banda sonora planeaban un robo por todo lo alto, y A todo gas (The Fast and the Furious, Rob Cohen, 2001), en donde la velocidad y la acción hacían de los coches los protagonistas. Todas ellas han sido una influencia clara en esta nueva cinta del director de las increíbles Zombies Party (Shaun of the Dead, 2004) y Bienvenidos al Fin del Mundo (The World’s End, 2013), que se queda muy lejos del entretenimiento y la comedia a los que nos tenía acostumbrados.

Nota: 3/10