¿Cómo una serie puede tener tantos altibajos de una temporada a otra, e incluso de un capítulo a otro en una misma temporada?
¿Puede ser debido al intercambio contínuo de directores de un capítulo a otro?

En esta última temporada de ‘Girls’ (la quinta, y aún queda una nueva y parece que será el cierre definitivo de la serie según declaró la propia Lena Dunham hace unas semanas), podemos encontrar de todo, como ya pasaba en anteriores temporadas. Capítulos interesantes y entretenidos, y capítulos aburridos e insulsos.

La sensación tras terminar esta quinta temporada es extraña. A pesar de que vemos que las cuatro protagonistas han cambiado bastante desde que comenzó la serie, e incluso desde los inicios de esta temporada hasta su final, las cuatro siguen estando perdidas y parecen seguir viviendo sus vidas con cierta inmadurez.

  • Hannah (Lena Dunham) cierra una etapa de su vida casi inesperadamente sin estar muy segura de lo que hace.
  • Marnie (Allison Williams) parece seguir de ex-novio en ex-novio como excusa para no enfrentarse a su vida laboral, y concretamente a su carrera como artista (tampoco teniendo claro si es lo que de verdad quiere hacer).
  • Jessa (Jemima Kirke) sigue complicándose la vida perdiendo esta vez a su mejor amiga por liarse con su ex-novio, y aunque parece que tiene claro a lo que quiere dedicarse, no vemos en ningún momento que se ponga a ello, más bien vive la vida de su novio para no tener que enfrentarse a la suya propia.
  • Y finalmente Shoshanna (Zosia Mamet), que es quizás la única de las cuatro que aprende cuando es despedida de un trabajo que le gustaba, en un país que le encantaba y en donde parecía haber encontrado su lugar (Japón), y a pesar de eso es capaz de encontrar la ilusión y ver su valía, ayudando a un amigo suyo a dar impulso a un bar que estaba prácticamente muerto.

Jake Lacy, Lena Dunham y Allison Williams en Girls

Lo bueno de ‘Girls’ es que son capítulos bastante cortos (apenas 30 minutos cada uno), lo que implica que cuando te ha gustado el capítulo, es una pena que hayan sido sólo 30 minutos, pero que cuando es un auténtico aburrimiento, dice mucho el hecho de que no hayan sabido ofrecerte algo interesante en tan poco rato (sobre todo cuando van alternando capítulos muy interesantes y capítulos muy aburridos).

La serie en sí ha sido revolucionaria porque es algo que no se había hecho antes en televisión, y que de alguna manera representa y da voz a los post-adolescentes de principios de siglo XXI. Sin embargo, siempre he querido pensar que el abuso general de las drogas fuertes (sobre todo en el personaje de Hannah), que las han filmado como casi un personaje más de la serie, haciéndolas protagonistas en muchos capítulos, no refleja el estilo de vida de los ya no tan adolescentes del mundo. En general, esta temporada, aunque sigue teniendo episodios atrayentes en los que descubrimos una cultura nueva con Shoshanna o nos reencontramos con el ex-novio principal de Marnie, pesan más aquellos capítulos que no dicen nada y pasan inadvertidos.