Si pudieras elegir entre saber si hay vida extraterrestre o curar el cáncer, ¿qué elegirías?. Con esa pregunta que le formulan a una doctora de astrofísica que lleva toda una vida dedicada a la búsqueda y prueba de inteligencia extraterrestre comienza La paradoja de Antares (Luis Tinoco, 2022), una película que narra el momento de vida por el que pasa una científica muy implicada en su trabajo a la que una dificultad personal y los problemas de su situación profesional le llevarán a vivir un momento arduo.

Con la compleja tarea que tiene abordar una historia desde solo un escenario, La paradoja de Antares se convierte en un thriller intenso en el que la emotividad y el sentimiento que rodea al concepto de familia se ve envuelto en un dilema por el exceso del trabajo que en ocasiones como la de esta científica, resta horas y tiempo de calidad que se podrían disfrutar con nuestros allegados y con uno mismo. De esta manera, la cinta resalta la precariedad y las dificultades de vivir de ciertas profesiones en las que previamente se han necesitado años de estudios y especialización. Sus continuos primeros planos al personaje protagonista y hacia los pequeños detalles que conforman un escenario que a muchos nos resultará desconocido, así como el conocimiento de un trabajo que muchos no entendemos lo suficiente, mezcla en esta historia lo personal y profesional dentro de la trama.

Gracias a una banda sonora lograda y bien realizada —que nada tiene que envidiar a Hollywood— y que acompaña a la intriga y ayuda a situar al espectador en ese tenso ambiente, así como a la buena actuación de la actriz Andrea Trepat que por momentos hace un papel protagonista que parece ser una mezcla entre Lara Croft y el personaje de Milla Jovovich en Resident Evil (Paul W.S. Anderson, 2002) por su claro parecido físico, son los puntos fuertes de la cinta La paradoja de Antares. Un filme que arriesga con una historia de ciencia ficción en un mismo escenario y que posee una radiante fotografía, música e interpretación de su actriz protagonista pero cuya historia se hunde en el melodrama y en un persistente castigo innecesario hacia el personaje principal.