La película original Scream. Vigila quién llama (Scream, West Craven, 1996) consiguió que su primera escena con Drew Barrymore de protagonista quedara guardada dentro de la historia del cine para siempre y las secuelas que han sucedido a su original han terminado creando cierta expectación en el espectador por ver con qué escena nos sorprende cada nueva entrega. La primera secuencia de Scream VI (Matt Bettinelli-Olpin & Tyler Gillett, 2023) repite los patrones de sus predecesoras con las míticas preguntas del asesino a sus víctimas, personajes que creen saber mucho sobre cine de terror y la ironía que estos desprenden pero a su vez, rompe con lo visto anteriormente y crea así un inicio original con el que nos lleva a las dos protagonistas femeninas de su anterior secuela. Las buenas interpretaciones de las actrices Melissa Barrera y Jenna Ortega que vuelven a encabezar la nueva entrega nos harán disfrutar de nuevo de la sexta parte de la saga.

Ha pasado un año desde los últimos ataques de ghostface y ahora cambiamos de escenario dejando Woodsboro atrás y con Nueva York como escenario principal, y volvemos a ser testigos de nuevos asesinatos aquí perpetuados por el archiconocido villano. Cada personaje que aparece en pantalla es un posible asesino y la película es una nueva oportunidad para adivinar quién está detrás de la máscara y qué motivos le mueven a matar. El acoso mediático que vive la hermana mayor así como las consecuencias de los sucesos vividos en el pasado hacen que la salud mental sea uno de los temas en los que ahonda esta secuela. A su vez, los estereotipos siguen estando presentes en una historia que tiene una base sólida de roles establecidos con algún aire progresista pero en la que en general, sus personajes son réplicas de anteriores protagonistas como Sidney, Dewey o Randy y la nostalgia del pasado se siente en gran parte del filme.

Entre las novedades de Scream VI está un ghostface con una máscara más vintage y renovada, la gran manzana como localización principal y la ausencia de la actriz Neve Campbell en la saga por primera vez. Scream VI no sorprenderá a los espectadores pero sigue entreteniendo repitiendo los patrones que hemos conocido en anteriores entregas. Con un ensañamiento en la violencia que parece estar aumentando en cada cinta, siendo más agresivo y que da más protagonismo al género slasher y deja en un segundo lugar al género de terror e incluso a la comedia negra, si bien su anterior secuela quería rendir tributo a la original con dos directores que cogían el relevo tras el fallecimiento del director Wes Craven y que consiguieron hacer una película que estuvo a la altura —leer reseña pinchando aquí—, esta sexta parte está más dedicada a aquellos que conocen bien sus anteriores películas, saben lo que está por venir y lo que van a ver, y disfrutan viendo más de lo mismo.