This is a slaughterhouse. Welcome aboard

El director Dan Gilrow que debutó con el thriller psicológico Nightcrawler (2014) junto a Jake Gyllenhaal y René Russo, repite con ambos en su tercera película en la que destaca un reparto espléndido con actores como Zawe Ashton, Toni Collette y John Malkovich. Distribuida por Netflix, Velvet Buzzsaw (2019) es una cinta que se centra en el negocio del arte con una trama turbia en la que una inocente joven se encuentra las oscuras obras de un artista recientemente fallecido y a pesar del deseo del creador de destruirlas, decide venderlas para lucrarse en ese despiadado mundo.

El modernismo de la gente que vive de esas creaciones artísticas, sus sanguinarias y frías personalidades o el egoísmo que derrochan muchos de ellos son algunas de las cualidades de los atractivos personajes de Velvet Buzzsaw, que junto a un excelente montaje y una trama repleta de creatividad que desarrolla en profundidad el lema que ya vimos en la película The Ring (Ringu, Hideo Nakata, 1998), convierte a Velvet Buzzsaw en un recomendable thriller satírico que te atrapa con su clima de constante tensión y sus fascinantes diálogos.

Zawe Ashton y Jake Gyllenhaal en una escena de Velvet Buzzsaw

La chica que al principio llevaba los cafés y cogía el teléfono pero pronto aprende y entra por todo lo alto en ese desalmado negocio de la mano de su jefa (Zawe Ashton y René Russo), la evolución del crítico de arte (Jake Gyllenhaal), la vida de la coleccionista de arte (Toni Collette) o el toque que aporta el personaje de Piers (John Malkovich) son todos ellos una crítica en forma de sátira de lo que se ha convertido el mundo del arte en la actualidad. Velvet Buzzsaw es un atractivo filme cargado de acidez y modernidad en el que su banda sonora funciona acorde con el toque irónico de la trama, las buenas interpretaciones de sus actores llenan la pantalla con un reparto ejemplar y las múltiples interpretaciones que pueden sacarse de su historia la convierten en un largometraje digno de ser visto.

Nota: 9/10

**SPOILER**

¿Puede estar el arte maldito? ¿O es el negocio en el que se trabaja el arte el que está podrido? ¿O es que aquellos que mucho quieren tener para sí mismos sólo consiguen autodestruirse? Desde luego, está claro que el arte puede cambiarte la vida tanto para bien como para mal.