El narcotráfico gallego vuelve a ser protagonista de una producción audiovisual en Clanes. Una serie que reúne a dos jóvenes actores protagonistas —Clara Lago y Tamar Novas—, y a un elenco con reparto gallego y no gallego para volver a retratar al tipo de personas que está detrás del tráfico ilegal de drogas. Puteros, arrogantes y narcisistas, así son los hombres que se lucran de estos trabajos que pagan también las vidas de otros muchos que colaboran con ellos.
La serie tiene eso por lo que tanto apuestan las producciones de Netflix, la adrenalina y la tensión para mantener al espectador viendo cada episodio hasta el final. Su historia es predecible porque la hemos visto muchas veces ya, pero el pueblo de Cambados y lo rápido que va todo nos hace seguir viéndola.
Entre el drama romántico y el crimen
La confrontación entre los habitantes de ese pueblo, el poder que les da el tener un negocio asentado de muchos años y el miedo que instalan en aquellos que no quieren protegerles hace que seamos conscientes de lo injusto que es esto para quienes lo han vivido en la realidad. La diferencia es que, al conocer el pasado de estos hombres, la serie nos lleva a apiadarnos y hasta a tener cierta compasión por algunos de sus delincuentes.
Este thriller policiaco repleto de drama y romances de por medio en lo que podría ser una moderna adaptación de Romeo y Julieta ha conseguido entretener a un número suficiente de espectadores para conseguir la segunda temporada que se estrena esta semana en Netflix. Luis Zahera entra a formar parte de este proyecto en la nueva temporada con un papel del que ya tiene bastante experiencia previa. Así Netflix vuelve a meter contenido de malos malísimos que está basado en hechos reales para seguir
entreteniendo a su audiencia.
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