Diarios de la Calle (Freedom Writers, Richard LaGravenese, 2007) es una película protagonizada por Hilary Swank que está basada en la historia real de Erin Gruwell, una profesora recién licenciada que comienza su primer año de trabajo en un instituto de California. Su reto es mayor que el de otros profesores ya que debe impartir clases a unos estudiantes que provienen de barrios marginales y que tienen unas vidas en donde las peleas callejeras y las muertes están presentes prácticamente en su día a día.

Aunque al principio nos va a recordar a cintas como Rebelión en las Aulas (To Sir, with Love, James Clavell, 1967) o Mentes Peligrosas (Dangerous Minds, John N. Smith, 1995), ya que todas ellas comparten una trama parecida en donde la enseñanza es el tema principal y los profesores se enfrentan a un alumnado complicado, Diarios de una Calle, aunque mejor en su título original Freedom Writers, se diferencia de las otras en que es una historia basada en una persona real cuyos inicios sin experiencias laborales anteriores hacen de ella una profesora inexperta que termina combinando sus conocimientos y su forma de ser, creando así un método diferente de educación que abrirá las mentes de los adolescentes y les hará cambiar su forma de ver la vida, ayudándoles a ver que tienen un mundo lleno de posibilidades aunque muchas veces sus vidas parezcan nublar ese futuro.

Hilary Swank encabezando una secuencia de Freedom Writers

La historia de Erin Gruwell impresiona por la implicación de la profesora en su trabajo, ya que deja el resto de su vida en un segundo plano para darlo prácticamente todo en la educación de esos adolescentes, y al mismo tiempo nos enseña a los espectadores cómo la pasión por lo que se hace en la vida es la fuerza que ayuda a conseguir hasta lo que puede parecer imposible. Aunque quizás sea demasiado exagerada esa implicación de la profesora, podemos aprender mucho de la cinta y de lo difícil que es ser profesor y enseñar a un grupo de adolescentes cuando están en un momento de sus vidas complicado, y en muchos casos, tienen problemas en sus casas que les hacen más difícil el poder centrarse en el instituto. Diarios de la Calle es una cinta que aporta una buena dosis de motivación y nos recuerda la importancia del respeto y de valores que parece que estamos perdiendo con el paso del tiempo. Una historia inspiradora de una mujer de la que podemos aprender mucho. 

Fotografía de la verdadera Erin Gruwell junto a los “freedom writers” en 2006