El director de cine Steven Spielberg presenta su película más personal con Los Fabelman (The Fabelmans, 2022), un largometraje que se basa en su propia infancia y adolescencia para relatar la vida de un joven que descubre y se enamora del cine a una temprana edad, y que nos lleva a viajar y comprender cómo su pasión le ayudó a sobrellevar mejor los problemas familiares y luchar por un proyecto profesional que siempre tuvo muy claro. Ayudado y respaldado por su madre, una mujer pianista que sacrificó la que pudo ser una gran carrera profesional por cuidar de sus hijos, el joven empieza a grabar sus primeros cortos y pequeños proyectos tras quedar impresionado por el choque de un tren con un coche en la primera película que ve en el cine.

Era el año 1952 en la ciudad de Nueva Jersey y el pequeño va a ver su primera película al cine junto a sus padres. Ellos le explican cómo se proyecta una película y comparan el cine con los sueños, «las películas son sueños que nunca olvidas», le dice su madre. Tras ver el cartel en la entrada del cine cuyas letras en grande muestran «el mayor espectáculo del mundo» y después vemos una amplia sala de cine repleta de personas, destaca la atención de un niño que no quita la mirada a una secuencia en particular en la que un tren colisiona con un coche provocando un gran accidente que deja en shock al pequeño. Así empieza Los Fabelman, con una preciosa primera secuencia en la que un niño descubre el séptimo arte por primera vez y a su vez conoce su pasión. La creatividad del propio niño y el apoyo que tiene por parte de sus amigos, familia y compañeros de clase para llevar a cabo los distintos proyectos caseros con los que experimenta durante sus primeros años en la realización de diseños audiovisuales le hacen ir creciendo como director cuando todavía no se dedica a ello.

Una imagen de la película ‘Los Fabelman’ (Fuente: Movistar Plus+)

Antes de convertirse en uno de los directores de cine con mayor recaudación por película, en Los Fabelman se describe cómo se forjó el director que posteriormente creó largometrajes tan emblemáticos como Tiburón (Jaws, 1975), E.T. el extraterrestre (E.T.: The Extra-Terrestrial, 1982), El color púrpura (The Color Purple, 1985) o La lista de Schindler (Schindler’s List, 1993). La película se compone de dos historias: por un lado, la pasión de un joven por el cine y el desarrollo de su carrera como director desde pequeño y por otro lado, la historia de su familia y el descubrimiento de un secreto que marcó la vida del adolescente. La banda sonora compuesta por el compositor John Williams sirve a Spielberg para potenciar los proyectos de cine que el joven va creando y esas mismas canciones se traspasan a la historia que nosotros vemos en esta película, llevándonos en varios momentos a vivir el cine dentro del cine.

Las excepcionales interpretaciones del elenco entre las que cabe destacar la del joven interpretado por el actor Gabriel LaBelle con unos ojos que a veces parecen haber sido creados por inteligencia artificial, y la de una magnífica Michelle Williams que parece querer replicar a la verdadera madre del propio Spielberg, los dos aportan autenticidad a sus personajes y crean un relación madre-hijo con mucha complicidad que está repleta de secuencias que crean grandes momentos cinematográficos. Los Fabelman es un retrato de familia grandioso al que le acompañan los constantes toques cinematográficos de Spielberg que terminan de darle un formidable marco de cine a un relato complicado pero emotivo con el que el cine es el verdadero protagonista de una historia familiar con altibajos como la del resto de los mortales.