¿Sabes cuando un anuncio te vende un coche, mueble o producto cualquiera pero lo que realmente te está vendiendo es la experiencia global que ves en el anuncio con la casa, el lugar y la felicidad de todo el conjunto de cosas? Así podemos resumir And Just Like That… (Darren Star & Patrick Patrick King, 2021) tanto en su primera temporada pero todavía más si cabe en esta segunda temporada. La serie con su protagonista principal Carrie Bradshaw interpretada por la actriz Sarah Jessica Parker que aquí es también productora —con mucha capacidad de decisión en todo lo que rodea a la serie—, nos quiere enviar el mensaje de la amistad, el amor y la vida ociosa con un trabajo acomodado, pero lo que te está vendiendo en realidad es una vida de grandes lujos en la que el dinero y lo material son los verdaderos protagonistas.

Tras ver la segunda temporada de la serie el mensaje que transmite a sus espectadores es el de querer normalizar una idea de la mujer a sus cincuenta años que vuelve a ser muy tradicional y conservador a pesar de que haya ciertos momentos en los episodios en que sí se intenta mostrar lo contrario en lo que afecta sobre todo a sus personajes secundarios. Es sorprendente que el personaje tan tradicional que siempre ha sido Charlotte York sea ahora la que se revele contra el sistema patriarcal en el que ella está más que metida, y más sorprendente si cabe que hayan completamente destruido el personaje de la protagonista más progresista que era Miranda Hobbes —sin tener en cuenta a Samantha Jones que en esta segunda temporada tiene una aparición irrisoria e innecesaria—.

Han querido convertir And Just Like That… en una serie moderna más inclusiva —con personajes negros o no binarios— en la que el dinero lo es todo para esa perfección que todas ellas transmiten —aunque tengan problemas como los del común de los mortales—, y el mensaje que cala es el de unas vidas de lujo y comodidad que te ayudan a estar estupenda siempre, aunque en algunos momentos tengas que lidiar con problemas dramáticos de la vida pero que para cuando esos altibajos vengan, ellas los harán frente desde una perspectiva pudiente y cómoda.