Vivimos en una época en la que nos allanan el camino para ver lo que quieren que veamos y se ponen así de moda productos para que no nos los perdamos y hacernos sentir que estamos al tanto de lo último. Y es una pena porque esto solo nos crea una ansiedad innecesaria. Una cinta tan aclamada como Oppenheimer (Christopher Nolan, 2023) tanto por la reputación del director como por los premios que ha conseguido es uno de esos ejemplos en los que cuesta conocer a gente que no la haya visto. Pero no todos vemos esas exitosas o aclamadas producciones cuando salen, y algunos las vemos años después.
La historia de Robert Oppenheimer y la creación de la bomba atómica que, no nos olvidemos, solo ocasionó más daño al mundo del que ya había cuando se usó dos veces en Hiroshima y Nagasaki en el año 1945 por parte de Estados Unidos es la que vemos durante tres horas de metraje. La carrera para crear esa bomba antes que Alemania o Rusia no impidió a estos científicos y políticos que consideraran los efectos devastadores que esta podría tener en el mundo. Algo que resulta irónico teniendo en cuenta que solo se destaca la inteligencia de estos hombres.
¿Qué vemos en la película Oppenheimer?
Oppenheimer está hecha a buen ritmo, con los tiempos alternándose (el pasado del físico y el proyecto de creación versus el presente con la investigación que se lleva a cabo), y secuencias generalmente cortas para que sea fácil seguir la trama. Contada a modo de thriller, la cinta se detiene desde el inicio en imágenes de recreaciones visuales que nos llevan a observar el mundo de átomos y química de los que hablan, y que se yuxtaponen a los diálogos y explicaciones físicas que desarrolla la trama. La física y la política van de la mano de esta historia en la que los intereses políticos estaban por encima de la empatía del ser humano con otros.
Christopher Nolan ha querido ahondar en la persona que creó el arma más destructiva del mundo, en cómo esto le persiguió toda su vida —como es natural por la implicación que tuvo—, y en quienes le acompañaron en ese proyecto. Sin embargo, el resultado tras ver la cinta es que parece que ha querido hacer una película épica de las suyas dando más relevancia a lo visual y al sonido, y en la que la historia real y la figura de Robert Oppenheimer se han quedado en un segundo plano. Tras su estreno este año de la película La odisea, parece que al director se le dan mejor las producciones que no están basadas en hechos reales.
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📌 Puedes encontrar más información sobre Oppenheimer en IMDB
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